Con una taza de Chocolate caliente  

Escrito por Juanjo


Como veréis mi blog ha tenido un cambio de imagen y antes de enrollarme le tengo que dar las gracias a mi hermana, que es la que ha hecho posible este cambio...

Este finde ha sido tranquilo, en casa. El tiempo invitaba a quedarse en casa calentito con una taza de chocolate caliente, y como estamos en crisis pues que mejor que no salir de casa y no gastarse el dinero que no se tiene... tengo que comentar que el sábado noche se vió otro partidazo del Barça aunque, como yo titularía los periódicos, 45 minutos fueron suficientes. Ya van dos partidos seguidos en los que la verdad, ver la segunda parte es un coñazo... comparado con la primera parte con 5 goles! Pero bueno, hay que estar contento y cruzar los dedos para que esto termine igual que como está ahora...

Y aparte de esto no hay mucho que contar por ahora; bueno, que ya hace un mes que el espíritu del consumismo navideño se ha apoderado de los ingleses, y sus "tiendas"... ya están los productos de la navidad en todas las tiendas, y aún quedan 2 meses...

Se ha de leer...  

Escrito por Juanjo

Una de las mejores cartas de reclamación que he leído.

Publicado en una columna de El Mundo

Un buen amigo de este rincón en la Red nos envía esta carta, que él mismo remitió a una empresa fabricante de preservativos, adjuntando una funda de preservativo cerrada... y vacía:

'Al encargado del Departamento de Atención al Cliente (O como se denomine en su empresa):

Como ya habrá podido observar, debido a la diferencia de volumen, color y textura en comparación con el papel donde está escrita esta carta, le adjunto un envase de preservativo de la marca propiedad de su empresa. Si se fija detenidamente se dará cuenta de que en su interior no se encuentra profiláctico alguno.

Este detalle no tendría por qué tener la más mínima importancia por sí mismo, pero concurre una circunstancia que lo diferencia de las demás fundas de preservativos vacías. La que usted tiene en estos momentos en sus manos (o encima de su mesa) nunca ha sido abierta por dedos humanos (ni de ningún otro mamífero). Creo notar en su rostro cierta sonrisa de solicitud de comprensión (.. ha sido un fallo de envasado... Es muy raro que algo así suceda...). Lo que sí que es un suceso absolutamente inhabitual es que yo ligue. Por desgracia las hembras de mi especie (mujeres, chicas, etc.)no acaban de apreciar lo que para mí es un irresistible atractivo(el mío) por lo que el lograr unas relaciones sexuales plenas y satisfactorias con alguna de ellas, se convierte en mi caso en una gesta absolutamente homérica.

Leído el párrafo anterior le supongo capaz de suponer mi expresión de absoluta incredulidad matizada por algo de estupefacción al comprobar el pasado sábado como a mi lado, en la cama, reposaba, no sólo mi cojín favorito sino también una hermosa mujer (escribo hermosa aprovechándome de que usted jamás podrá comprobarlo).

Basándome en su desnudez y en el hecho de que tuviera su mano apoyada en mi pene, deduje que su principal intención era hacer el amor conmigo. Aconsejado por la prudencia y la higiene decidí hacer uso de un preservativo... del único preservativo que había en casa, dejado por olvido por un amigo más afortunado que yo en sus relacionescon las mujeres. Cuál no sería mi sorpresa (cabreo, enfado, desesperación, odio hacia la raza humana en general y hacia los fabricantes de condones en particular) al comprobar esta nueva mala jugada del Destino en forma de preservativo inexistente... La funda estaba vacía.

La mala suerte boicoteaba el que podía haber sido mi primer coito del año (y fíjese en qué fechas estamos ya). No me parece oportuno aburrirle contando las argucias a las que tuve que recurrir para convencer a mi ocasional compañera de lo saludable de una fellatio, pero sí considero necesario el hacerle saber el gran trastorno que me supuso su fallo de envasado para que tome las medidas disciplinarias (amputación de la mano derecha, doscientos latigazos, etc.) que considere oportunas con el responsable de semejante desatino, así como las medidas compensatorias con la víctima (léase yo, mismamente) de su error.

Me despido sin más deseándole de todo corazón que nunca tenga usted que vivir una noche tan desastrosa como la que la no presencia de un producto de su empresa me produjo a mí.

'La respuesta consistió en una cartapersonal muy amable y un paquete que contenía veinticuatro cajas de condones de doce unidades cada una: 288 condones, en total.

 

Escrito por Juanjo


Que decir del partido del Barça de este fin de semana, que no se leyera ya en los periódicos, ojala que cada partido fuera como contra el atlético de Madrid... ya en pretemporadas e veía a un Barcelona capaz de hacer muchos goles pero le costo el inicio de liga y ahora esperamos ver una gran temporada, pero bueno el futbol no es como empieza si no como termina y tendremos que esperar a final de temporada para ver si da su fruto...